Hoy almorzamos en el Le Flaubert. El apetito del Tata estaba imparable. Y la Abita nos contó todo tipo de historias,desde los pathés de la Maité, hasta las vacas gordas y las vacas flacas del faraón y José, pasando por Papelucho con la Xime y la entrevista a Garretón en El Mercurio.
Comenzamos con entradas incluyendo pastel de jaiba, pathés y cebiche. Ceguimos con maigré de canard, corvinas, congrio y fetuccine.
Cerramos el festín con la mejor tarte tatin de Chile (de lejos) y café expreso.
Como dijo Matías al final. "la Abita lo pasó tan bien que se mejoró del resfriado!" Y el Tata le dio una mesada que lo convierte en un nieto literalmente afortunado!